Un panorama artístico en plena efervescencia
En Benín, la cultura no se visita: se vive. Desde Cotonú hasta Porto-Novo, pintores, escultores y artistas plásticos se inspiran en la vida cotidiana para crear un arte que se nutre de sus raíces y está abierto al mundo. De este modo, el país se consolida como uno de los focos más dinámicos de la creación contemporánea en África Occidental.
En el taller, la obra se muestra en estado bruto, mucho antes de llegar a las galerías. A menudo, la ciudad se cuela por la ventana: el ruido del mercado, los colores, las voces, los olores… todo aquello que acaba alimentando los lienzos.
Los momentos que no debe perderse
- El encuentro con el artista: él mismo les cuenta su trayectoria, sus fuentes de inspiración y sus reflexiones. Una conversación exclusiva para comprender qué es lo que alimenta su obra y cómo ve el Benín actual.
- Los materiales al alcance de la mano: el artista le permite tocar los materiales y observar sus herramientas de cerca, para comprender de forma concreta, paso a paso, cómo va tomando forma una obra.
- La continuación por la ciudad: en Cotonú, continúe su recorrido por las galerías o frente al «Muro del graffiti» del puerto, un inmenso mural al aire libre que constituye un escaparate de la escena artística urbana beninesa.

El arte en proceso de creación
Esta visita le permite acercarse al arte contemporáneo beninés a través de quienes lo crean. Lejos de las exposiciones, aquí se muestra la creación en vivo, entre gestos, materiales y obras en proceso. Y quién sabe: quizá se marche con una obra comprada directamente del artista.