Una historia con múltiples facetas
En Benín, los reinos no son capítulos cerrados de la historia. Sus cortes perpetúan tradiciones, códigos, símbolos y relatos. En Abomey, cuyos palacios forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO, la restitución por parte de Francia de los tesoros reales, en 2021, ha reavivado la memoria del reino de Danxomè.

Este regreso se vivió como un orgullo recuperado. La visita a una corte se prepara con cita previa y en compañía de un guía: no se acude a la residencia de un rey sin haber sido invitado. Una vez allí, cada detalle del protocolo cobra todo su sentido.
Los momentos que no debe perderse
- La bienvenida por parte de un dignatario: le iniciará en los saludos habituales, le mostrará los emblemas del poder y le explicará la función de cada cargo de la corte. Una valiosa introducción antes de su presentación ante el rey.
- La audiencia con el rey: el momento más esperado. La conversación gira en torno a la historia del reino, sus tradiciones y el papel de la monarquía en el Benín actual. Cada palabra cuenta.
- Un patio, una cultura: cada patio tiene sus propias costumbres, y su guía le ayudará a respetarlas. El universo es «fon» en Abomey y en Allada, «yoruba» (nago) en Kétou y en Savè, «baatonu» en Nikki y «mahi» en Savalou.

El arte de recibir
En Benín, no se «recibe», sino que se «acoge»: las cortes reales son un ejemplo vivo de ello. De un reino a otro, al visitante se le trata con respeto, siguiendo unas normas que se transmiten de generación en generación. Concierte una cita con su guía para preparar este momento único.